El método más eficaz para evitar que se produzcan hipoglucemias graves es romper el círculo vicioso de la hipoglucemia. A continuación repasamos 7 puntos que pueden ayudar a disminuir las hipoglucemia graves y controlar mejor las leves:

 

1. Disminuir las hipoglucemias leves.

Detectándolas cuanto antes:

Los controles glucémicos frecuentes son la clave para detectar a tiempo las hipoglucemias, sobre todo en los niños pequeños y en aquellos con hipoglucemias inadvertidas, ya que, como es lógico, la probabilidad de que se produzca una hipoglucemia grave aumenta en relación al tiempo con glucemia < 70 mg/dl.

Previniéndolas:

Con frecuencia las hipoglucemias se producen como consecuencia de situaciones que se repiten y por tanto se pueden identificar y prevenir. Para identificarlas resulta fundamental la descarga y análisis sistemático de los datos de glucómetros, bombas de insulina o monitores continuos de glucosa.

2. Tratar adecuadamente la hipoglucemia leve.

image02

Si hay síntomas en los niños o mucha preocupación los cuidadores puede no ser fácil, porque el impulso natural será pasarse con los hidratos o no esperar lo suficiente. Sin embargo, seguir estos pasos evitará que se prolongue la hipoglucemia, reduciendo el riesgo de hipoglucemia grave y también el riesgo de hiperglucemia posterior, especialmente perjudicial para el endotelio vascular.

¿Qué cantidad de hidratos de carbono es la adecuada?

Por lo general, en niños no sirve la regla del 15-15. Utilizaremos la recomendación de la ISPAD de 0,3 gramos por kilo de peso, aunque es necesario individualizar la cantidad. El momento del día o si se ha hecho ejercicio también influyen. Así, en la media mañana, que para muchos niños es un momento de mucha sensibilidad de manera fisiológica, puede que se necesite doblar la cantidad respecto a la tarde, si existe fenómeno del atardecer, por ejemplo. La clave está en la prueba y en la individualización. El objetivo será intentar alcanzar una glucemia por encima de 70 mg/dl en 15-20 minutos. Después, para mantener la glucemia, se darán hidratos de carbono de absorción lenta o se programará una basal temporal más baja en el caso de las bombas de insulina.

image01

3. Tener siempre a mano lo necesario para manejar la hipoglucemia adecuadamente, nuestro kit de hipoglucemia  

  1. Glucómetro y tiras reactivas
  2. Hidratos de carbono de absorción rápida
  3. Hidratos de carbono de absorción lenta
  4. Glucagón

4. Ajustar el tratamiento proactivamente para conseguir mantener los objetivos glucémicos.

Analizar con frecuencia la descarga de datos de glucemia, dosis de insulina, hidratos de carbono y ejercicio con el objetivo de realizar los ajustes necesarios lo antes posible cuando se producen cambios en las necesidades de insulina, tan frecuentes en niños.  Además de la hemoglobina glicosilada, plantear objetivos de número de controles de glucemia capilar, % de hipoglucemias (ideal < 5%), % hiperglucemias y variabilidad glucémica permite optimizar resultados y adelantarnos en los ajustes de tratamiento.

5. Apoyarnos en la tecnología.

La monitorización continua de glucosa, las bombas de insulina y los sistemas integrados han demostrado ser útiles en la disminución de las hipoglucemias cuando se combinan con un programa de formación. En muchos casos son la clave para conseguir que la hipoglucemia deje de ser una barrera para conseguir un buen control glucémico.

6. Manejo de situaciones especiales.

En ocasiones las hipoglucemias graves se producen en contextos especiales concretos. La formación para manejar adecuadamente por ejemplo los cuadros de vómitos agudos en niños o la ingesta de alcohol en adolescentes son importantes para prevenirlas. Estas situaciones pueden ocurrir puntual o inesperadamente, por eso es bueno estar preparado.

7. Atender los aspectos psicológicos y emocionales.

Quizá este sea el punto más determinante en el control de la hipoglucemia, y en muchas ocasiones, al que menos atención se le presta. La educación diabetológica y la tecnología bien utilizadas, consiguen hoy en día reducir significativamente el riesgo de hipoglucemia. Sin embargo, a pesar de ésto, el miedo a la hipoglucemia sigue siendo una barrera en muchos casos. Por eso, atender a los aspectos psicológicos y emocionales de la familia del niño con diabetes mediante apoyo profesional es la clave en la mayoría de los casos para conseguir un buen control glucémico y una mejor calidad de vida.

Dra. Patricia Enes Romero

Te reservamos una primera cita gratuita