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03 ABRIL 2020

EL CORRECTO ALMACENAMIENTO DE LA INSULINA (I): FRÍO Y CALOR

Conservar correctamente nuestra insulina es la mejor forma de preservar su acción, para que su efecto sea el que esperamos. Ya no sólo porque se trata de una variable importante en el correcto control de la glucemia, también porque utilizar una insulina en mal estado puede llevarnos a complicaciones en la diabetes que debemos evitar.
Por ello, lo primero que vamos a subrayar entre los consejos de hoy es la importancia de la fecha de caducidad de los viales. No importa lo bien que hayamos conservado la insulina, si ésta ha pasado de su fecha recomendada de uso no podemos inyectarla, toca deshacerse de ella. Los motivos son diversos y van desde una menor (o nula) acción de la insulina, hasta la proliferación de bacterias dentro del vial una vez que los conservantes del mismo han dejado de hacer efecto.
Pero no basta con utilizar una insulina en fecha, también debemos cuidar otros aspectos, igual que hacemos con varios alimentos.
Un aspecto importante es la temperatura. Se recomienda que esté conservada en un refrigerador entre 2 y 8 grados. Sin embargo, con menos de 2 grados la insulina pierde efectividad, por lo que es preferible intentar no estar tan cerca del límite y conservarla entre los 4 y 8 grados. ¡Ojo, las paredes de la nevera suelen estar más frías que el interior!
Nunca debemos guardar la insulina en el congelador, o la inutilizaremos. Por el mismo motivo tampoco pueden viajar dentro de una maleta en el avión, ya que la estaremos exponiendo a temperaturas demasiado bajas.
El exceso de luz y temperatura también puede estropear nuestra insulina. Debemos evitar que alcance temperaturas mayores a 29 grados. Cuidado con dejarla sobre una mesa/escritorio en la que vaya a dar el sol, dentro de un coche, en una bolsa cuando vamos al parque o la playa…
¡Ojo, todo lo que hemos dicho se aplica también a la insulina que hay en las bombas! Hay que evitar que el sol caliente en exceso la misma.
Un último consejo referente a la temperatura: la insulina duele un poco al ser aplicada demasiado fría. Déjala un poco a temperatura ambiente antes de inyectarla.
En la segunda parte de este artículo daremos consejos para la conservación de la insulina en nuestros desplazamientos, y una vez abierta.

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