Que nuestro hijo o hija tenga que convivir con la diabetes, en ocasiones no nos lo pone fácil como padres. Hoy vamos a intentar acercarnos a la ansiedad para que podamos reconocerla y trataremos los efectos de la ansiedad más comunes que como padres nos pueden afectar en el día a día del cuidado de la diabetes de nuestro hijo.

La ansiedad es una emoción que se representa por un conjunto de reacciones ante la amenaza de un resultado que suponemos incierto. En exceso, es una mala compañera, pero cuando aparece en su justa medida es una emoción que nos ayuda a lograr nuestros propósitos.

Seguro que si hacemos memoria nos hemos sentido así muchas veces. Si recordamos por ejemplo algún examen, cuando hemos tenido que hablar en público o en alguna situación social, encontraremos el recuerdo de la ansiedad que sentimos en aquel momento.

Alguna vez habréis oído que la ansiedad es una reacción adaptativa a las demandas del medio, una reacción de alerta y activación, en la cual se incrementa nuestra actividad cognitiva, fisiológica y conductual. Pero ¿qué ocurre cuando el estado de activación por la ansiedad o por el estrés es muy intenso? En estas situaciones intensas o prolongadas de ansiedad se pueden producir consecuencias negativas en varios aspectos: disminución salud psicológica, disminución de la salud física y disminución del rendimiento cognitivo en general.

Los síntomas de la ansiedad son muy variados, pueden afectarnos en un plano físico, psicológico, cognitivo, social y conductual. Estos son los síntomas que más suelen referir los padres de niños con diabetes con respecto a la ansiedad:

Síntomas físicos: tensión y rigidez muscular, cansancio, alteraciones del sueño.

Síntomas psicológicos: Inseguridad, temor a perder el control, incertidumbre y dificultad para tomar decisiones.

Síntomas de conducta: Hipervigilancia y estado de alerta, bloqueos, impulsividad.

Síntomas intelectuales o cognitivos: Aumento de los despistes y descuidos, preocupación excesiva, expectativas negativas, incremento de las dudas, tendencia a recordar sobre todo cosas desagradables, sobrevalorar pequeños detalles desfavorables e interpretaciones inadecuadas.

Te propongo un sencillo ejercicio de reflexión e identificación.

Primero: como has visto la ansiedad tiene muchas caras. Reflexiona por un momento y contestate a esta pregunta: ¿de qué manera siento la ansiedad?

Segundo: identifica de la lista anterior los síntomas que hayas sentido con respecto al cuidado de la diabetes de tu hijo y escribe la situación concreta en la que hayas vivido alguno de estos síntomas.

Seguro que has encontrado algunas situaciones en las que te sientes identificada/o con lo que te estoy contando, por ejemplo, puedes ser impulsiva/o cuando tu hijo tiene una hipoglucemia o bien puedes bloquearte o tener miedo a perder el control de la situación. Además, si has pasado por un episodio crítico como una hipoglucemia grave, puedes quedarte con la tendencia de recordar este suceso desagradable, también podrías sentir hipervigilancia a partir de este suceso.

Haz este ejercicio en los momentos que consideres más críticos, frente al miedo a la hipoglucemia, en los momentos de la comida o la cena, a la hora de dormir, cuando tu hijo marcha al colegio o alguna actividad donde tu no estés presente.

Con este ejercicio podrás reconocer la propia ansiedad. Este es el primer paso para llegar a gestionarla, recuerda que cuidandote tu también cuidas a tu hijo.

Manuel Menassa

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