Cuando salí del hospital con mi hija después de que le diagnosticaran diabetes me sentí como si volviera a dar a luz”.

Con estas palabras recibimos hace poco más de un año a Ana, una de las numerosas madres que acuden a nuestra clínica para buscar una salida al caos en el que se había convertido su vida tras recibir la noticia de que sus pequeños padecen la enfermedad. El miedo, la inseguridad y las dudas hacen que su día a día sea una pesadilla. Un mal sueño en el que vives pegado al teléfono cuando tu hijo no está cerca o en el que las noches mudan en veladas eternas con todos tus sentidos en alerta.

¿Quién puede vivir así? ¿Cuánto tiempo puede aguantar una familia instalada en la incertidumbre?

Nosotros creemos que poco, muy poco tiempo.

Un antes y un después con las bombas de insulina

El viaje hacia una nueva vida de nuestros pacientes y sus familias comienza en la primera consulta. Los padres llegan a ella desesperados por tanta incertidumbre.

En el hospital lo único que te enseñan es a mantener a tu hijo en valores altísimos. La educación que nos dan a los padres está basada en el miedo, en el susto. No te atreves a volver solo a tu casa y te gustaría llevarte contigo a una enfermera”.

En DíaLibre descubren que hay otra forma de tratar la diabetes basada en la formación, en el apoyo emocional y, por supuesto, en las nuevas tecnologías. Gracias a ellas aumenta la seguridad y la autonomía de los pacientes y de sus familias.

Las bombas de insulina, por ejemplo, permiten llevar un control más adecuado de la enfermedad. Con ellas se acaban las inyecciones individuales de insulina y los niveles de azúcar en la sangre se mantienen más estables. Todas estas ventajas permiten a los niños y a sus padres ser mucho más flexibles a la hora de planificar su día a día.

Antes mi vida giraba entorno a la diabetes. En el hospital me dieron una dieta estricta con una cantidades fijas de comida. Ahora ya no es así. Gracias a la bomba y a la formación que recibí en la clínica tenemos mucha más libertad a la hora de movernos fuera de casa”, afirma Isabel, la madre de una niña con diabetes de tipo 1 que tenía nueve años cuando le diagnosticaron la enfermedad.

Para esta madre, la diabetes supuso entrar en una “etapa de duelo” guiada por el miedo y la confusión. Tras pasar por DiaLibre aprendió que se puede vivir de otra forma.

Con la tecnología adecuada afrontas las situaciones con otro humor

Esto es lo que nos decía otra madre un año después de que su hija empezase a utilizar las bombas de insulina.

La vida durante el día ya es complicada así que por las noches es fundamental descansar. Pero antes de la bomba no podíamos porque hacíamos tres controles nocturnos. De esta manera ni nosotros ni el niño podía dormir. Ahora, gracias a la tecnología puedes afrontar las cosas con otro humor”.

¿Qué pueden hacer las bombas de insulina por ti y tus hijos?

Se trata de unos pequeños dispositivos que administran insulina de forma continua. La cantidad que se infunde se programa previamente en base a unos controles de glucemia previos. Entre sus ventajas encontramos:

  • Mejor control de la glucemia por la noche, tanto en casa de bajada como de subida.
  • Las dosis que se suministran de insulina son más bajas.
  • Sólo usan insulina rápida que es menos variable
  • Permite utilizar basales temporales para adecuar la insulina al ejercicio o a los momento de más necesidad como puede ser una enfermedad, el periodo….
  • Reducen las hipoglucemias
  • No se dan reacciones impredecibles

Pero lo más importante es que los padres recuperan la tranquilidad que tenían antes de que la diabetes llegara a su vida. Si antes sus hijos apenas “hacían ejercicio” por la dificultad que entrañaba controlar la glucemia ahora, con la bomba, los niños pueden realizan las mismas actividades que sus compañeros.

Los sensores son una ventana abierta para saber lo que le ocurre a tu hijo

 Además, el azúcar en la sangre es más estable por lo que también aumenta la flexibilidad de las familias a la hora de comer. Con estos dispositivos tú eres el que decide qué hacer, qué comer y cuándo hacerlo, no la diabetes.

Estamos convencidos de que si estás leyendo esto es porque también tienes un pequeño/a con diabetes.

Como ves, otra vida es posible. Solo necesitas la combinación de factores adecuada.

En DiaLibre ayudamos a cientos de familias a normalizar sus vidas y las de sus hijos para que seas tu mismo el que pone los límites y no la diabetes.

Toma las riendas y convierte la vida de tu pequeño en un caso de éxito.